martes, 15 de junio de 2010

Sabías que...

En la Biblia se hace referencia a la redondez de la Tierra! Está en Eclesiastés 1:6, que dice: "El viento tira hacia el sur, y rodea al norte; va girando de continuo, y a sus giros vuelve el viento de nuevo". Hasta el siglo XV era un dogma cientifico aceptarlo,es decir está afirmación iba más allá de los dominios de la ciencia.

¿En quién confías? La historia de Camila



..."pues los hijos de este mundo son más astutos con los de su clase qeu los hijos de la luz." (Lc. 16:8)

No nos tenemos que confiar de cualquier espíritu, antes tenemos que fijarnos bien si los espíritus son de Dios. (1 Jn, 4:1)
"¿Por qué voy a desanimarme? ¿Por qué voy a estar preocupado? Mi esperanza he puesto en Dios" (Sl 42:11).


Sabías que...

En la Biblia también hacen referencias a los tatuajes!en Levitico 19:28 dice: "Y no haréis rasguños en vuestro cuerpo por un muerto, ni imprimiréis en vosotros señal alguna. Yo Jehová"

El Huerto de Getsemaní (hoy en día)


La parábola del Hijo Pródigo

Un hombre tenía dos. El menor de ellos le dijo a su padre: "Papá, dame lo que me toca de la herencia." Así que el padre repartió sus bienes entre los dos. Poco después el hijo menor juntó todo lo que tenía y se fue a un país lejano; allí vivió desenfrenadamente y derrochó su herencia. Cuando ya lo había gastado todo, sobrevino una gran escasez en la región, y él comenzó a pasar necesidad.Así que fue y consiguió empleo con un ciudadano de aquel país, quien lo mandó a sus campos a cuidar cerdos. Tanta hambre tenía que hubiera querido llenarse el estómago con la comida que daban a los cerdos, pero aun así nadie le daba nada. Por fin recapacitó y se dijo: "¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen comida de sobra, y yo aquí me muero de hambre!Tengo que volver a mi padre y decirle: Papá, he pecado contra el cielo y contra ti. Ya no merezco que se me llame tu hijo; trátame como si fuera uno de tus jornaleros." Así que emprendió el viaje y se fue a su padre. Todavía estaba lejos cuando su padre lo vio y se compadeció de él; salió corriendo a su encuentro, lo abrazó y lo besó. El joven le dijo: "Papá, he pecado contra el cielo y contra ti. Ya no merezco que se me llame tu hijo" Pero el padre ordenó a sus siervos: "¡Pronto! Traigan la mejor ropa para vestirlo. Pónganle también un anillo en el dedo y sandalias en los pies. Traigan el ternero más gordo y mátenlo para celebrar un banquete. Porque este hijo mío estaba muerto, pero ahora ha vuelto a la vida; se había perdido, pero ya lo hemos encontrado." Así que empezaron a hacer fiesta. Mientras tanto, el hijo mayor estaba en el campo. Al volver, cuando se acercó a la casa, oyó la música del baile. Entonces llamó a uno de los siervos y le preguntó qué pasaba. "Ha llegado tu hermano le respondió, y tu papá ha matado el ternero más gordo porque ha recobrado a su hijo sano y salvo." Indignado, el hermano mayor se negó a entrar. Así que su padre salió a suplicarle que lo hiciera. Pero él le contestó: "¡Fíjate cuántos años te he servido sin desobedecer jamás tus órdenes, y ni un cabrito me has dado para celebrar una fiesta con mis amigos! ¡Pero ahora llega ese hijo tuyo, que ha despilfarrado tu fortuna con prostitutas, y tú mandas matar en su honor el ternero más gordo! Hijo mío le dijo su padre, "tú siempre estás conmigo, y todo lo que tengo es tuyo. Pero teníamos que hacer fiesta y alegrarnos, porque este hermano tuyo estaba muerto, pero ahora ha vuelto a la vida; se había perdido, pero ya lo hemos encontrado."
La gran pregunta es qué hay detrás de esta parábola, qué mensaje nos quiere dar Jesús; pues aquí vemos tres enseñanzas muy importantes.La primera es que así como el padre del hijo perdido, Dios sigue esperando que todos sus hijos vuelvan a Él, nos espera con los brazos abiertos. La segunda, siempre los hijos perdidos tendrán la necesidad de volver al Padre, de estar bajo su protección, esta necesidad es generada cuando se cometen pecados. La tercera es para mí muy importante porque nos enseña como nosotros los cristianos nos debemos comportar cuando un hermano que estaba lejos ha regresado. Debemos sentir la misma alegría que siente Dios, no seamos piedra en su camino. Jesús nos dejo dos mandamientos importantes: Amarás a Dios sobre todas las cosas y Amarás a tu hermano como a ti mismo. Apoyemos al hermano que está a nuestro lado que más adelante será gran ayuda también para nosotros. Dios nos conoce, Él sabe las cosas que pudimos hacer y no la hicimos. Seamos verdaderos hermanos en Cristo o sino qué nos separa de los fariseos que de igual forma creían en Dios.
Andrea V.

Cuando la gente nos quiera dejar: dejémosla ir

No hay que intentar convencer a los demás de quedarse con nosotros, amándonos, llamándonos, cuidándonos, viniendo a vernos, permaneciendo atados a nosotros. Es tiempo de que colguemos el teléfono. Cuando la gente nos quiere dejar, dejémosla ir. Nuestro destino nunca está atado a alguien que se fue. La Biblia dice que salieron de nosotros para que pudiese manifestarse que no eran parte de nosotros. Si lo hubiesen sido, sin duda hubiesen continuado con nosotros (1 Juan 2:19). La gente nos deja porque no están unidas a nosotros. Y si no están unidas a nosotros, no podemos retenerlas. Dejémoslas ir. Digamos adiós. Y no significa que son malas personas, simplemente significa que su parte en la historia se acabó. Y tenemos que saber cuando la parte de la gente en nuestra historia se acaba para no continuar intentando resucitar muertos. Necesitamos reconocer cuando se acabó. Debemos tener el don del "adiós". Dejemos de rogarle a la gente que se quede. ¡Dejémosla ir! Si estamos aferrados a algo que no nos pertenece y que nunca fue para nosotros, necesitamos ¡dejarlo ir! Si nos estamos aferrando a heridas ó dolores del pasado... ¡dejémoslos ir! Si alguien no nos trata bien, no responde a nuestro amor y no aprecia nuestro valor... ¡dejémoslo ir! Si estamos aferrándonos a algunos pensamientos de mal ó de venganza... ¡dejémoslo ir! Si seguimos juzgando a los demás para sentirnos mejor... ¡dejémoslo ir! Si estamos atrapados en el pasado y Dios intenta llevarnos a un nuevo nivel en Él... dejémoslo ir! Si seguimos intentando ayudar a alguien que no quiere siquiera ayudarse a sí mismo... ¡dejémoslo ir! Si hay una situación particular que estamos acostumbrados a manejar por nosotros mismos y Dios nos está diciendo: "quita las manos de encima", entonces necesitamos... ¡dejarla ir! "La batalla es del Señor!" Permitamos que el pasado sea pasado.
T. D. Jakes

Jesús vino a tocar la puerta de tu corazón


Todos estamos llamados a la Salvación: La historia de Saulo

Saulo de Tarso fue un activo perseguidor de los cristianos bajo la influencia de los fariseos. De hecho él fue de los que participó y asintió en la ejecución de Esteban, considerado uno de los primeros mártires del cristianismo.
"Sucedió que, yendo de camino, cuando estaba cerca de Damasco, de repente le rodeó una luz venida del cielo, cayó en tierra y oyó una voz que le decía: Saúl, Saúl, ¿por qué me persigues? El respondió: ¿Quién eres, Señor? Y él: Yo soy Jesús, a quien tú persigues. Pero levántate, entra en la ciudad y se te dirá lo que debes hacer. Los hombres que iban con él se habían detenido mudos de espanto; oían la voz, pero no veían a nadie. Saulo se levantó del suelo, y, aunque tenía los ojos abiertos, no veía nada. Le llevaron de la mano y le hicieron entrar en Damasco. Pasó tres días sin ver, sin comer y sin beber". En Damasco, había un hombre llamado Ananías, Dios le habló y le indició que curará a Saulo. Pero Ananías le replicó mencionando las acciones de Saulo. El Señor le respondió: "Vete, pues a éste lo he elegido como un instrumento para que lleve mi nombre ante los que no conocen la verdadera religión y ante los gobernantes y ante los hijos de Israel. Yo le mostraré todo lo que tendrá que padecer por mi nombre". Ananías obedeció y le devolvió la vista a Saulo. Desde entonces Saulo se convirtió en Pablo y el más ardiente propagandista de la fe cristiana que contribuyó a extender más allá del pueblo judío, entre los gentiles, viajó como misionero por Grecia, Asia Menor, Siria y Palestina.
Todos nosotros al igual que Saulo somos llamados por Dios para cambiar el rumbo de nuestras vidas; No seamos sordos ante su voz, Jesús no vino a juzgarnos, él vino a salvarnos, a reconciliarnos con nuestro Padre. Así como como Saulo se convirtió en Pablo, nosotros por la reconciliación con Dios, pasamos de pecadores a ser hijos de Dios. Nosotros los jóvenes cristianos somos los que marcamos la diferencia en este mundo.
Andrea V.
Ya hay demasiado fango en el sendero, no le amontones más. Es ingrata tarea el hacer resbalar a los demás. Ya hay demasiado barro por la vida para que tú eches más. Sé tú de los que aparten ese barro para no salpicar a los demás. Hay tanta podredumbre dondequiera que no es justo que tú la aumentes más;echa a andar tu pureza sin temores, y entonces vivirás. Somos luz y sal en la tierra. Con sólo decidir no ser parte del grupo, ya es suficiente. Estás llamado para marcar diferencia.
Francisco Estrello